¿Dormir es una buena forma de aprovechar los momentos de ocio? “Si vemos la siesta como un momento que uno dedica a uno mismo, por supuesto”. El que lo afirma es el Dr. Alejandro Ferrero, director general del Instituto Ferrero de Neurología y Sueño.
La siesta no debe superar los 20 minutos para ser efectiva.La ecuación es simple. Descansar hace bien y dormir la siesta es una oportunidad de descanso. Sin embargo, no todos logramos aprovechar esos minutos sagrados cuando los tenemos. Ya sea por las jornadas de trabajo extensas, por el ritmo acelerado de vida o por falta de organización, la costumbre de dormir a media tarde parece una costumbre extinguida.
En esta nota te ofrecemos diez claves para lograr lo que parece imposible: cortar veinte minutos y despertarse como nuevo.
1- Tomar una taza de café después del almuerzo. Es una buena manera de lograr una siesta breve. El motivo es que la cafeína demora unos treinta a cuarenta minutos en ser absorbida y producir el efecto, por lo que no impide dormir unos veinte minutos y luego despertarse sin tanta dificultad.
2- Acostarse entre las trece y catorce horas. El estudio de los ritmos circadianos nos indica que ese es un período en el que naturalmente las personas muestran una reducción de su nivel de alerta.
3- Elegir un sillón cómodo o una cama. La comodidad es clave. Lo ideal es quitarse los zapatos y cubrirse con una manta liviana.
4- Bajar las luces. Si no hay cortinas o puertas que permitan oscurecer el ambiente, se recomienda usar un antifaz.
5- Apagar el celular. Aunque cueste, hay que dejar el teléfono alejado y en silencio. Desconectarse es imprescindible.
6- Evitar cualquier interrupción. Si es necesario, hay que pedir no ser molestados durante la próxima media hora.
7- Relajar los músculos y respirar de manera consciente. Meditar en temas agradables, ajenos al trabajo o a nuestras obligaciones permitirá obtener un sueño más placentero.
8- Dormir no más de veinte minutos. Si la siesta es más larga es probable que el organismo ingrese en períodos de sueño más profundo y sea más difícil despertarse y volver al estado de alerta propio de la vigilia.
9- Poner el despertador lejos. Esta es una buena estrategia que obliga a tener que levantarnos enseguida.
10- Lavarse la cara. El agua despabila y refresca para poder retomar nuestras actividades con lucidez.
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