Hace mucho que saco fotos. Hace mucho que sé que no tengo el ojo del fotógrafo. Por eso, tal vez, cuando veo una toma impresionante siento esa profunda y humilde admiración del que sabe que no sabe. Me ocurrió hace poco con la imagen que capturó Emiliano Lasalvia durante el último Abierto de Polo, en Palermo, y que ganó el prestigioso premio World Press Photo 2014 en la categoría Sports Action Single (http://www.lanacion.com.ar/1664114).
Al revés que con grandes fotógrafos de otros países y medios, e incluso con otros colegas premiados que ya no viven en la Argentina, como el Pulitzer 2013 Rodrigo Abd (http://rodrigoabd.com), veo a Emiliano casi todos los días acá en la Redacción. Obviamente, lo felicité por su logro y nos pusimos a charlar. A los dos minutos me di cuenta de que tenía una nota entre manos. No sólo por las anécdotas, algunas deliciosas, sino, sobre todo, por el revelador viaje al interior de la mente de un fotógrafo profesional. Lo que sigue es un resumen de aquella conversación.
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