Por Rob Godier
NUEVA YORK (Reuters Health) - Los rescatistas que realizan
compresiones torácicas mientras otra persona utiliza un
desfibrilador estarían en riesgo de sufrir de un shock
eléctrico.
En un estudio sobre cadáveres, la llamada desfibrilación
manual expuso a los rescatistas a entre 200 y 827 voltios (1-8
joules), que es más que lo que recomiendan los estándares de
seguridad.
"La energía del rescatista que medimos (1-8 J) no es tan
alta, pero comparte la forma de onda y la frecuencia diseñadas
para actuar sobre los miocitos cardíacos. En rescatistas
susceptibles, eso podría causar una lesión grave", dijo por
e-mail el autor principal, doctor Daniel Lemkin, emergentólogo
de la Facultad de Medicina de University of Maryland, Baltimore,
Maryland.
En cambio, los autores recomiendan realizar las compresiones
mientras el desfibrilador se está cargando, retirar las manos
durante la desfibrilación y, luego, continuar inmediatamente.
La Asociación Estadounidense del Corazón respalda esa
recomendación publicada antes de su impresión en Resuscitation.
Sus guías del 2010 sugieren "coordinar de manera eficiente
entre la RCP y la desfibrilación" para reducir la demora entre
las compresiones, pero no sugieren realizar la desfibrilación
manual.
La literatura médica demuestra que minimizar las
interrupciones en las compresiones beneficia a los pacientes.
Pero aparentemente hay poca evidencia de ese efecto y el equipo
no halló ensayos clínicos aleatorizados de la práctica en seres
humanos.
"Nuestra preocupación es que (si la desfibrilación manual)
se utiliza como rutina, crecerá la cantidad de exposiciones
riesgosas, como así también la posibilidad de que los
rescatistas sufran lesiones -dijo Lemkin-.
"Hasta disponer de equipos personales protectores para
mitigar ese riesgo, el procedimiento debería considerarse
potencialmente riesgoso."
FUENTE: http://bit.ly/1jFNin8
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